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viernes, 23 de febrero de 2018

UN TORO DE MONDOÑEDO TUERCE LA PODEROSA MUÑECA DE 'EL JULI'

La tantas veces alabada muñeca de 'El Juli' se vio doblegada por un contreras de Mondoñedo. El toro no tragó y la pelea acabó...Bueno, dejamos el resultado para el final tras analizar la faena y a ver si están de acuerdo con nosotros. 

Fue este 'Gitanito' que en la tablilla se anunció con 465 kilos:



El propietario de Mondoñedo presume de que posee lo más puro de Contreras que hay en el mundo (recuerden lo que decíamos aquí de lo de Ibán). Gonzalo de Santamaría cuenta que su bisabuelo empezó con 'El Gallo' instalado durante seis meses en la hacienda familiar para tentar todo lo que había por allí. Luego compró murubes en México pero el momento clave fue a mediados de los setenta cuando allí se hospedan los hermanos Peralta. Les comprarán catorce vacas y tres sementales ('Modisto', 'Naranjito' y 'Limonero'). Con este material, mezclado con lo de Murube, irán depurando lo que tenían. Aquí también aquí tienen información al respecto.

Hoy en día debe de conservar menos de cien vacas pero como no tiene problemas económicos, se puede permitir el lujo de criar los toros que a él le satisfacen sin tener que pensar en contentar a los diestros. El toro que nos ocupa tiene un comportamiento encastado pero, en el fondo, es manso sin paliativos. Esto dice don Gonzalo:

"En una ganadería como la nuestra, el toro que llega a ser manso, de todas maneras es encastado, y este encastado, en caso de un percance, hiere con más facilidad que un toro bobalicón y tonto y que va y viene. Si uno asegurara a las figuras que todos los toros fuesen a salir bravos, no tendrían problemas en torearlos. Pero para mí que ellos se aseguran de que el toro no les ponga problemas. Por eso cogen Domecq, porque es mucho más tontico y  no les va a poner problemas. No es tan encastado como puede ser esto de Contreras".

Pulsan aquí y pueden seguir el vídeo completo (al principio se mueve un poco la cámara pero sólo es un momento). 



Comentaremos toda la lidia pero si quieren pueden ir directamente a partir del 8'45'' de la filmación, que es cuando 'El Juli' brinda al público.

Decíamos que anuncian 465 kilos pero el toro tiene trapío más que suficiente a nuestro modesto entender. De salida se aquerencia en un burladero. Las verónicas a partir del 2'01'' no son tan aseadas como las que comentábamos aquí:



Remata con esta media:



Pone el toro ante el caballo en el 3'20''. El toro empuja con fe aunque el puyazo es trasero y caído. El picador lo va abriendo y le levanta el palo pero el animal se queda encelado en el peto casi un minuto. Lo saca el subalterno y 'El Juli' le da un capotazo y pide el cambio, cosa de la que luego se arrepentirá.



Con sólo un puyazo es imposible saber si el toro es bravo de verdad. Cuando nos roban el primer tercio y no nos enseñan el toro, el único consuelo que nos queda es esperar que se venga arriba en la muleta y ponga en aprietos al matador (como hizo 'Nenito' con Talavante en san Isidro -recuerden aquí- y como no hicieron los victorinos en Vistalegre -lean la entrada anterior-).

Siguen unas chicuelinas vulgares en las que el toro muestra su tendencia a tablas. Confirma su condición de manso doliéndose en banderillas pero cuidado porque se está viniendo arriba, cosa que se confirma cuando aprieta mucho en este tercer par (8'25''):



Se han fijado en que el toro aprieta porque va a favor de chiqueros, ¿verdad? Ya saben que los tratadistas antiguos hablaban de 'menos bravo' porque circunscribían lo de 'manso' al toro castrado. Nosotros hablamos de 'manso' para entendernos.

El maestro brinda al público y a partir del 8'45'' pasamos a analizar
su faena. Lo saca al platillo y 'El Juli' tuerce el morro ya con el primer arreón del de Mondoñedo. Seguramente añora un segundo puyazo.

Observen que no se coloca de perfil como acostumbra cuando destorea terneras. El toro es pronto y de embestida un tanto bronca pero no es un asesino:



Sigue adelantando la pierna y el toro obedece a los cites (9'35''). La muleta de 'El Juli' es enorme:



Al final de cada pase, el toro lanza un gañafón. Primero lo hace por el derecho pero luego también por el izquierdo.



Tiene más interés para nosotros esta embestida que la de los seis de Victorino en Vistalegre el otro día. Habrán observado que en ningún momento ha citado con la cadera o escondiendo la pierna o apartándose del viaje del toro para componer la figura. Aquí no puede andar con tonterías:



El toro empieza a tardear un tanto y el diestro usa su gran muleta para pasárselo despegado y enviarlo fuera porque sigue yendo rebrincado:



Aquí tienen dos imágenes de un mismo pase donde se ve lo que decimos. Y, por cierto, reparen en que no se retuerce ni arrastra la muleta como cuando 'se siente' y puede 'expresar lo que lleva dentro' ante una babosa. Eso sí, la muleta, cogida por el extremo:




Ante éste de Mondoñedo tiene que estar pendiente porque no se puede permitir ningún despiste. La prueba es que no remata la tanda con el de pecho porque no se fía ni un pelo sino que castiga al toro con una violenta trinchera (en el 11'05''). Antes sí ha rematado por alto dando un mantazo, nada que ver con lo que es capaz de hacer él cuando se recrea.

Se pega un buen paseo antes de volver a la cara del toro. Observen que en la siguiente tanda, en el 11'36'', intenta destorear en el segundo pase pero el toro no se lo permite y tiene que desistir. Verán otro pase por alto que es otro mantazo, como los que pega Urdiales para rematar sus series. El toro sigue bronco:



Nuevo paseo, muy largo, casi medio minuto, para tragar un poco de saliva porque la cosa no está para posturitas ni poses. Es posible que la boca de 'El Juli' esté seca. Y 'Gitanito', con la cabeza por las nubes:



Uno esperaba que la celebérrima muñeca del maestro partiera este toro por la mitad pero no hay tal. Llevamos más de cuatro minutos de faena y ese animal no está dominado. No hay duda de que es más fácil romper los toros que ya vienen rotos del campo.

Noten en el 12'40'' cómo camina cuando se va a pasear. Ahí no hay chulería ni satisfacción sino cansancio y preocupación. Cuando vuelve a la cara del toro va con la cabeza gacha porque no está acostumbrado a que se le suba nadie a las barbas, ni dentro ni fuera del ruedo.



De nuevo con la izquierda y sigue sin ponerse de perfil, cosa en la que insistimos porque es una agradable novedad. Aunque, excepto en el primer ayudado, se echa el toro afuera con alevosía . Vean:





El toro no se ha olvidado de su tornillazo al final ¿eh? Pero atención porque tras el cuarto natural, hace su primer amago de irse a tablas. 'El Juli' lo retiene y, tras un afarolado, le da el único pase de pecho decente de toda la faena. A continuación, nuevo paseo de veinte segundos para respirar.

Cuando vuelve, lo saca a los medios y se prepara para la última tanda de pases en redondo mientras se golpea el pecho para darse moral. Nos da la impresión de que al ver que el toro quería rajarse, 'El Juli' interpreta que ya lo ha dominado. En esa tanda se aprecia que el toro ha perdido gas y se raja claramente yéndose a tablas. El maestro remata con un airoso pase de la firma mirando al tendido. Pero ¿ha ganado la batalla?



¿Se rajó el toro porque se sintió al fin dominado? ¿O simplemente se fue a tablas por su condición de manso? Ustedes, ¿qué creen?

En nuestra opinión, la respuesta la tenemos al comprobar a partir del 15'47'' que no hay forma de cuadrar el toro para entrar a matar. Casi dos minutos emplea el diestro para que cuadre y entretanto se lleva algún desagradable arreón. Esta situación nos hace otorgar el beneficio de la duda al de Mondoñedo y convenir en que no lo dominó. Un toro encastado se entrega y pide la muerte si está toreado (recuerden aquí que 'Platino' sí se entregó). Con éste, no hay manera.

La suerte de matar con 'El Juli' es una lección permanente de lo que no hay que hacer. Estira el brazo al perfilarse para darse ventaja, gira el estaquillador para pegar el telonazo al toro y dejarlo ciego, lleva la mano alta para clavar trasero y salta olímpicamente en el embroque:






Tras el segundo pinchazo, también trasero, el toro se pone a gazapear y el maestro hace ostentosos gestos de impotencia con el brazo. A la tercera le pega un espadazo traserísimo y tramposo.

Con dos descabellos acaba la función. No creemos que vuelva a apuntarse nunca más a lo de Mondoñedo. Mucho nos tememos que habrá sido su estreno y su despedida aunque ojalá nos equivoquemos. Luego salió 'Lancero' de Juan Bernardo Caicedo y llegaron la cogida y el indulto pero esa historia ya la conocen ustedes sobradamente.

Aquí vuelven a tener a nuestro protagonista:



Ya han visto que el animal no es ni una alimaña ni un marrajo. Nada nos hubiera gustado más que asistir al máximo esplendor de este rito o fiesta o sacrificio o como le quieran llamar: consiste en dominar un toro, hacer que trague y luego crear una impresión estética una vez dominado. Todo ello, en medio de la mayor emoción. Si 'El Juli' llega a hacer eso frente a éste de Mondoñedo, no duden de que lo hubiéramos alabado como merece (a riesgo de tener que enfrentarnos con los lectores que no lo pueden ni ver). Pero lamentablemente no ocurrió así.


'El Juli' en la capilla esa misma tarde antes de vérselas con el de Mondoñedo

Cabe la posibilidad de que la poderosa muñeca de 'El Juli' se haya oxidado por falta de uso. A no ser que ustedes crean que sí pudo con el toro y que nosotros nos engañamos. Quedamos a su disposición para discutirlo amigablemente en la sección de comentarios.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Fermín era el nieto del fundador de la ganadería, la más antigua de Colombia.
Murió hace dos años y hoy es Gonzalo, su hijo, quien está a cargo de todo.

domingo, 18 de febrero de 2018

VICTORINO: NÚMEROS ROJOS EN VISTALEGRE

El primer número rojo es el 17. Diecisiete veces fueron por el suelo los toros. Ninguno se salva: 4, 2, 2, 2, 5 y 2 son las veces que doblaron las manos respectivamente. Un panorama desolador.

El segundo número es el 8. Ocho puyazos recibieron en total y se levantó el palo en todos excepto en uno. Además, tengan en cuenta que en Vistalegre no se pica a contraquerencia sino como en los pueblos. Y lo peor de todo es que, con esas ocho varas para seis ejemplares, ninguno se vino arriba en la muleta como hacen algunos toros de ganaderías criticadas con saña por los aficionados toristas. Fue desmoralizador.


El primer victorino de 2018, 'Bolsico', 502 kilos. FOTO:  victorinomartin.es

Son números rojos para Victorino porque el rojo es el color que ilumina las alarmas. Son números de ganadería comercial.

¿Qué anotarían Victorino y su hija ante comportamientos que no se pueden valorar en el caballo por tan pocas entradas y que fueron más bien tirando a descastados en la muleta? Únicamente tomaron dos varas los toros de De Justo. Él fue el único que tuvo interés en el primer tercio (lo de Curro Díaz fue de cárcel).



Este 'Jaqueto' de arriba fue el que mejor peleó.  Tardeó lo indecible pero empujó de bravo mientras, salvo error, fue Mario Benítez quien acertó en el único puyazo bueno de toda la tarde. En la segunda vara, De Justo lo puso largo pero el toro no quiso ir. Lo acercó y tampoco. Al final le echaron el caballo encima para que cabeceara a conciencia. Con el comportamiento descrito, no hay forma de valorar un toro y encima sólo con dos entradas. Sepan que pesó 501 kilos.

Con este cuarto que ven aquí abajo, 'Mediopelo', Díaz demostró una vez más que el primer tercio se lo pasa por donde están pensando ustedes.



El toro cogió el caballo por el pecho y lo sacó al platillo con un monosabio agarrando las riendas de manera lamentable. Tras esa vara, todos queríamos ver una segunda. Pues va Díaz y pide el cambio. Cuando el caballo salía, ve el enfado del respetable y bracea a Trinidad porque quería ponerlo en suerte otra vez. El presidente se lo negó, logicamente. Curro, prenda, no tienes vergüenza ni la conoces, nos robaste el espectáculo.

Por lo demás, Victorino ya había avisado en invierno de que el trapío de estos toros sería de plaza de segunda. Sólo el cuarto nos pareció bien cuajado, con su largo cuello y su notable morrillo. Pero nosotros no pedimos elefantes y si el toro saca casta y demuestra poder, nos podemos olvidar hasta del trapio. Pero es que estos victorinos de Vistalegre, ni chicha ni limoná.

La corrida dio una media de 515 kilos y hubo media entrada con un público festivo y orejero. Teniendo en cuenta que fuimos bastantes los que veníamos de fuera, recuerden la pregunta que hacíamos aquí. Sólo les diremos que al último partido del Rayo Vallecano en Madrid fueron 8.196 espectadores y en Vistalegre el sábado no habría más de 6.000.



CURRO DÍAZ. A su primero lo recibió con verónicas muy aceptables pero las remató con una media en que el toro se fue al suelo y acto seguido ¡va y le pega otra más para terminar de romperlo! Nos hierve la sangre al ver eso.


FOTO: Julián López

Trinidad marcó la pauta de la corrida al cambiar el tercio por su cuenta con un puyazo (y levantando el palo). Nos indignamos pero quisimos consolarnos pensando que el toro se vendría arriba acordándose de su hierro. Nada de eso, ninguno lo hizo. Éste fue ese único puyazo, además, trasero y caído:


FOTO: Javier Arroyo

En los primeros seis pases rodó dos veces por los suelos. Díaz se puso a hacer de enfermero citando con la cadera. Casi entera, tendida y trasera tapando la cara del toro con total descaro. Murió en los medios.


FOTO: Julián López

Su segundo fue ése en que nos hurtó el espectáculo. Se dedicó a destorear con la derecha desmayando el brazo, cosa que entusiasmó al público presente.


FOTO: Julián López

Con la izquierda siguió siempre ubicándose fuera de cacho. Remataba cada natural enviando el toro a la Puerta de Toledo. Lo mejor que hizo fueron dos pases de la firma, suerte en la que siempre hemos reconocido su magisterio.

Estocada baja tapando la cara y oreja pedida con clamor por el respetable, muy festivo ¿lo hemos dicho ya? Observen en la oportuna foto de Javier Arroyo cómo tapa siempre la cara del toro exactamente igual que 'El Juli', eso es intolerable:



Y decimos 'intolerable' por respeto a los que apuntan con el estaquillador al morro del toro y hacen las cosas como tiene que ser, sin aliviarse y arriesgando. El toro murió en los medios, lástima que por culpa de Díaz no viéramos en el caballo si era bravo de verdad.

DANIEL LUQUE. Se presentó con una cuadrilla de lujo que estuvo soberbia en banderillas: Caricol, Contreras y Cervantes. Ellos fueron lo mejor de la tarde. Por cierto, Juan Contreras nunca quiere saludar cuando va con su hermano y aquí se desmonteró con rapidez, no sabemos por qué esa diferencia (a ver si esta temporada se lo preguntamos).

El segundo toro fue soso y descastado y encima Luque permitió que le punteara la muleta más de lo reglamentario. Trasera caída con degüello y bella muerte de 'Mercenario',  lo único bueno que hizo. Al caballo sólo acudió una vez y se le levantó el palo rápidamente. Con ese juego que les hemos resumido, se llevó una inconcebible ovación en el arrastre.


FOTO: Julián López
El quinto era ligeramente escurrido y ensillado. Tenía las patitas de cristal y en la muleta fue desaborío. Se quedaba debajo con peligro pero no por su condición de alimaña sino por la de blandengue.


FOTO: Julián López

Se acordarán de que Luque se llevó hace cuatro meses una oreja de pueblo en Las Ventas por pegarse un penoso arrimón (pulsen aquí). Pues lo volvió a intentar pero afortunadamente el toro no colaboró.

Sin saber liar la muleta, pegó dos pinchazos, el segundo hondo, y el toro, que estaba tan harto como nosotros, se echó.

EMILIO DE JUSTO. Apoderado por la empresa, vino con la ilusión de hacerse un hueco en San Isidro.

Su primero fue mansurrón y escarbador aunque eso, después de 'Cobradiezmos', no hay que mirarlo. Grandísima media rodilla en tierra, el mejor lance de toda la tarde y de muchas tardes. El toro se revolvió y De Justo enlazó con una revolera para no quebrantarlo ¡Díaz, aprende!

Dos muy buenos pares de Morenito y De Justo que cambió: vio que no podía obligar al toro como pretendía de inicio y se colocó al hilo para correr la mano con cierto gusto pero sin hondura.


FOTO: Julián López

Eso con la derecha, porque con la izquierda fue al revés: se colocó bien pero le salieron pases sucios, casi mantazos.

Trasera contraria alargando el brazo para darse ventaja y oreja que es barata pero que no nos molesta por sus ganas en el primer tercio y su buena voluntad.


FOTO: Julián López

De 'Jaqueto', que era un toro aleonado, ya hemos hablado. No hemos dicho que los dos picadores de De Justo picaron con un caballazo blanco monstruoso que casi ni obedecía, era como mover un portaaviones. Es éste que ven en la foto ¡pobre toro!


FOTO: Javier Arroyo

El victorino renqueaba de salida y demostró muy poca casta ya que fue a menos de manera escandalosa. El diestro volvio a poner voluntad, siempre a media altura, y nos pareció que se encuentra muchísimo más a gusto ayudándose con el estoque que al natural.

Estocada caída otra vez alargando el brazo y bonita muerte del toro, que anduvo moribundo unos veinticinco metros con el cortejo fúnebre detrás. Así no asistimos a la infamante rueda de peones, que siempre se salda sin multas.


FOTO: Julián López

La web de Victorino debe de ser la más antigua que existe en cuanto a ganaderías. Hasta ahora, en la presentación salía la imagen del padre con una frase suya histórica. Miren que dijo miles de cosas en su vida, pues la que escogieron como buque insignia de su filosofía fue:

"Si se cae el toro, se cae la fiesta"

Allí ha lucido durante lustros pero la han cambiado:



Menos mal que en la página de Facebook aún sigue, observen a la derecha, abajo:



Pues si desde el cielo tomó nota de las diecisiete veces que se cayeron sus toros, tuvo que sentirse igual de mal que quien esto firma.

Como hacemos siempre, no hemos leído nada de lo que se ha escrito sobre la corrida, solamente hemos buscado algunas fotos para ilustrar la entrada. No sabemos qué dirán por ahí pero para nosotros fue un homenaje triste. 

No obstante, la temporada acaba de comenzar. Esperemos que todo quede en un accidente. Pero, la verdad, a nosotros se nos han quitado las ganas de bajar a ver los victorinos de Castellón.

Saludos cordiales desde Tarragona.  Rafa.

miércoles, 14 de febrero de 2018

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (14): ASÍ REMATABA 'EL VITI' LOS PASES

Ya conocen nuestro interés en que los más jóvenes se den cuenta de que la forma de torear que actualmente nos venden como la mejor de la historia no es tal. Será diferente pero no es la mejor porque, a nuestro entender, entraña menos riesgo por los alivios que practican los maestros. No es el caso de éste de abajo en la forma de rematar los pases:



Uno de esos alivios escandalosos de hoy en día es echarse el toro afuera en cada remate. Es lo que algunos denominan 'abrirle la puerta' o 'torear en línea'. Lo de abrir la puerta está claro. Lo de torear en línea lo denunciaba hace poco Paco Camino:

"Actualmente se torea más en línea recta y se busca menos la hondura, es decir, pocos toreros llevan el toro detrás de la cadera"

Recuerden aquí que oíamos desde la contrabarrera cómo Manolo Macías daba estos consejos al novillero Gerardo Rivera cuando iba a iniciar su faena a un miura: '¡En línea! En línea recta ¿eh?'

Para que comprueben cómo se rematan los pases con verdad y con riesgo, sin echarse el toro afuera vamos a recordar a Santiago Martín 'El Viti'. Aquí lo tienen. Torea a media altura un torete muy blando de La Torrecilla el año 1965 en México:



Nada que ver con esto aunque también sea un torete y también en México:



Abajo lo tienen ante un guirlache el 19 de mayo de 1963. Camino cortó cuatro orejas; Ostos, una y 'El Viti' otra:



Ustedes me dirán que así se quebranta mucho al toro. Está claro pero es que al toro hay que dominarlo. Lo que vemos hoy es componer la figura a su paso mientras lo envías lejos en el remate a fin de volver a ubicarte de perfil mientras pasa de nuevo por ahí. 

'El Viti' llevaba en el pecado la penitencia ya que muchos toros se le acababan rápidamente porque los había hecho crujir. A los que estaban acabados antes de empezar la faena también era capaz de sacarles petróleo con su prodigiosa manera de correr la mano.

Hemos capturado algunas imágenes de diferentes faenas del salmantino para que quede claro lo que hoy brilla por su ausencia.Observen el viaje al que obliga a este toro el año 1962 en Madrid:






Nada que ver con esto:


FOTO: EFE

Un amigo suyo banderillero se lo decía:

"Santiago, ¿no te das cuenta de que con el recorrido que le pides al toro no te responde, no te aguanta? Se te para a mitad de faena porque tú lo asfixias..."

El maestro lo reconocía:

"No todos los toros aguantan ese recorrido porque no es lo mismo torear en línea que en círculo. Como yo les pedía ese recorrido en mi forma de torear, tenía que aliviarlos de alguna manera"

Aquí lo tienen el año 1964 en Arles:





¿Se dan cuenta los aficionados más jóvenes de que ese recorrido del toro no tiene nada que ver con las alabadísimas faenas de hoy en día donde el toro va y viene de forma insulsa? ¿No ven que esto de abajo es abrir la puerta al toro?


FOTO: elcorreoweb.es

El año 1965 se cumplían veinte de ausencia de Miura en Madrid. 'El Viti' se apuntó, cortó dos orejas y salió a hombros. Aquí lo ven ese día en uno de los pases:




La primera foto de la entrada era de la vuelta al ruedo con esas dos orejas. Para los miuristas que creen que cualquier tiempo pasado fue mejor, decirles que la corrida tomó sólo nueve puyazos y hasta el mismo mayoral afirmó lo siguiente:


Siete corridas de Miura mató en su carrera, más que todas nuestras figuras juntas. La última fue en Valencia, el uno de agosto de 1971. Cortó tres orejas:



Venía de matar también la de Miura en Pamplona donde fracasó totalmente: bronca y gran bronca con lanzamiento de almohadillas. Lo peor es que venía de la de Lisardo el día anterior con pitos y bronca.

En 1968, Florentino organizaba dos corridas en Vistalegre rivalizando con san Isidro. Por cierto, lo de S.M. se lo pusieron en Bogotá cuando anunciaban dos corridas en el mismo cartel y, como no cabía el nombre entero, Florentino dijo que lo abreviasen. De ahí salió lo de 'Su Majestad', que a 'El Viti' no le gustaba nada. El toro de Vistalegre es de Garzón, fíjense en el recorrido a que le obliga el diestro:




El toreo actual habrá cambiado pero nadie puede convencernos de que sea mejor. Ni a nosotros ni a los que citaremos a continuación y que tienen muchísima más competencia en la materia que nosotros. Vamos con sus opiniones sobre lo que debería ser y las ilustraremos con lo que no tiene que ser:

"Hay que traer el toro enganchado, echar la pierna adelante para cargar la suerte, muy despacio, y una vez está prendido, rematar el pase detrás" (Rafael Ortega)



"En el natural, la mano no debe ir excesivamente baja pero sí lo suficiente para conducir la embestida atrás y rematar el muletazo atrás. En el muletazo hay que hacer un semicírculo llevándose el toro atrás pero sin codillear" (Chenel)


FOTO: elcorreoweb.es

"Al toro hay que llevarlo con la panza y rematar el muletazo detrás con el pico" (Manolo Vázquez)


FOTO: EFE

"Cuando el animal llegue a jurisdicción y tome el engaño, se cargará la suerte, que se remata girando y estirando hacia atrás el brazo con sosiego; con los vuelos de la muleta, se describirá un cuarto de círculo" (Guerrita)


FOTO: diariosur.es

"El natural hay que rematarlo un poco por detrás del cuerpo del torero; nunca me ha gustado ni la línea recta ni tampoco el círculo prácticamente cerrado" (Paco Camino)


FOTO: EFE

Volvamos con imágenes del de Vitigudino para no terminar con mal sabor de boca. Lean primero lo que dice Pepe Alameda y luego observen al maestro en Sevilla:

"Se hace al toro venir por su terreno para ir llevándolo hacia atrás, al terreno de la espalda del torero, hacia adentro"




Aquí acabarían el muletazo nuestros maestros actuales: descompondrían la figura y abrirían el toro, que habría realizado así un recorrido en línea recta. De esta manera, te alivias y no asumes riesgos.

Pero atención porque 'El Viti' sigue toreando 'llevándolo hacia atrás', como indica Pepe Alameda. Hace falta mucho valor y asumir mucho riesgo porque dejas el toro ahí mismo:




Y la muleta al natural, siempre la cogía por el centro del estaquillador, se han fijado ¿no?

'El Viti' tenía un valor diferente del valor enfadado de Ruiz Miguel, del valor jocoso de Manili o del valor 'temerario' de Tomás. Era un valor seco. Para torear así, es imprescindible sumar el valor de quedarse quieto, que nunca negamos a nuestras actuales figuras, y el valor de no aliviarse echando el toro afuera.

Algunos dicen que esta manera peculiar de correr la mano al natural de 'El Viti' viene forzada por la lesión de su brazo izquierdo. Fue el 17 de mayo de 1959 en Céret. La novillada era de Osborne y compartía cartel con Manolo Carra y Curro Montes (ambos saldrían a hombros en Madrid un mes después, el 14 y el 18 de junio respectivamente). 



El sexto lo arrolló con el capote y cayó mal sobre ese brazo izquierdo. En Perpiñán, el doctor Baillat le diagnosticó una fractura de codo que lo tuvo parado durante ocho meses. En Madrid, los médicos se temían que ese brazo le quedaría inválido. Esto cuenta el maestro:

"Durante la rehabilitación pensé que tiene que haber algo importante en el más allá...siempre se dijo que no hay mal que por bien no venga. Es que, como persona, aquellos meses me fortalecieron muchísimo mentalmente. Llegué a pensar que la lesión me había sucedido para bien. Intenté sacar provecho de lo que era un defecto y transformarlo 

Recordemos para despedirnos toda la secuencia de un pase en redondo en Granada:







Ustedes insistirán en que el toro actual se rompería a la tercera tanda porque no aguantaría que se le remataran así los pases. Puede ser pero ¿no sería más intenso ese toreo con veinte pases en lugar de ver cómo el animal va y viene en línea recta aunque sea en cincuenta muletazos? Nosotros estamos convencidos de que sí. 

Incluso nos sorprenderíamos de que bastante toros actuales de ganaderías comerciales soportarían ese castigo en algo más que tres o cuatro tandas. De hecho, en los vídeos de 'El Viti' se ve que tiene delante toros con mucha menos casta que la que sacan hoy algunos toros de Domecq de los que pasan sin picar.

Precisamente sobre el toreo actual dijo esto en Valencia:

"En una conferencia en el Club Taurino de 'El Soro' dije que hoy se toreaba técnicamente mejor que en mi época. Para que no se malinterpretara, cuidadito, dije 'técnicamente'. Porque el toreo no debe ser sólo técnica, son muchas cosas más"


Con Baltasar Ibán en un tentadero en los años sesenta

Podríamos llegar a dar la razón en eso al maestro pero nuestra opinión es que esa técnica actual la usan para aliviarse demasiado y no para torear con hondura y verdad.

¿Realmente ustedes creen que nuestras figuras no serían capaces de rematar los pases en la cadera? Por supuesto que sí, a nosotros no nos cabe duda, pero eso implica asumir más riesgo y mayor dificultad.

Total, aliviándote te aplauden igual y los críticos que viven de esto se vuelven locos en las crónicas del día siguiente, ellos no tienen ningún interés en enseñar al aficionado la diferencia. Por tanto, ¿para qué esforzarse?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.