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lunes, 31 de julio de 2017

¡TIESO COMO UNA REGLA!

Hoy hay tentadero en esta placita rodeada por troncos:



Detrás de ellos, Manolito, un chiquillo, está muy atento porque se ve que hoy ha venido un viejo maestro al que todos tratan con grandísima deferencia. Es este hombre de abajo, abrigado durante el invierno sevillano:



La foto es de la misma época que la historia que nos ocupa. El maestro debe de rondar los setenta años. En invierno, hace frío en Sevilla. Cuando era joven le preguntaron una vez que cómo se entrenaba para torear durante el invierno. Con la respuesta, ya saben de quién hablamos: '¿yo? Fumando puros...'



En esta florida revolera no lo identificarán:



Pero aquí, sí, brindando un toro a Emilio Torres 'Bombita':



Estamos en la Isla Mayor, en la marisma. La placita de troncos pertenece a la Vuelta del Cojo, en La Prosperidad. Allí se tienta lo de Pérez de la Concha y hoy ha venido El Gallo. Por eso Manolito no pierde detalle.

El hierro inicial de Joaquín de la Concha y Sierra representaba la primera y la última letras de 'Concha', igual que el de Concha y Sierra representa las iniciales de su familiar Fernando, ganadería posterior de encaste vazqueño.



Divisa, celeste y rosa. Señal, horqueta en la izquierda y rabisaco y mosca en la derecha. Desde 1923 la llevaban los hijos de Joaquín Pérez de la Concha, Enrique y Joaquín:



Al año siguiente venderían a Esteban González una parte de esta ganadería que, con el tiempo, iría a parar a Celestino Cuadri para que hiciera su mezcla tan peculiar. En Pérez de la Concha salían toros de casi todos los colores: negros, jaboneros, cárdenos, castaños...

El niño Manolito, hoy Manuel Carrasco 'Bichero', recuerda lo que pasó aquel día de tentadero hace ya más de sesenta años (lo contaba aquí):

"En la Vuelta del Cojo vi la última vaca que toreó Rafael el Gallo siendo yo un chiquillo y él, viejo, viejo, viejo...Sus botas puestas, su chaqueta perfecta, su sombrero...Tenía una clase, una calidad...Se llevó la vaca a los medios andando y ahí le pegó cinco o seis derechazos y otros tantos naturales ¡Qué categoría! Y tieso como una regla"

Así es como hay que torear, tieso como una regla. 

Lamentablemente vivimos unos tiempos donde nos intentan convencer de que la forma correcta de torear consiste en retorcerse de mala manera, arrastrar la muleta y echarse el toro afuera en cada pase. Gran parte de culpa la tiene 'El Juli'. Ése es su concepto del toreo que a nosotros no nos gusta pero que influye de forma notoria en todos los demás, novilleros incluidos.

Ahí lo tienen en Sevilla:



Perera parece una fotocopia en la misma plaza:



Roca, en Santander, más de lo mismo:



Manzanares compone también una figura recargada y pretendidamente barroca:



Castella, ante uno de Adolfo en Madrid, se retuerce igual:




Incluso éste de abajo ha sucumbido a la moda cuando aparece de Pascuas a Ramos:



Observen que no se retorcía tanto de joven:



¿Y Ponce? Lo mismo, cuando nunca fue un torero de retorcerse:



Lo que sí resulta amanerado en él es ese vicio de flexionar la cadera que, a nuestro modesto entender, le quita todo el empaque al pase. Observen por ambos lados ante un toro de gran colaboración:




Precisamente el torear 'tieso como una regla' es uno de los componentes básicos del empaque. Vean a este hombre en Illescas toreando tieso y con empaque ¡Nada que ver con las fotos anteriores!



Además, no se echa el toro afuera. Compárenlo con El Juli, que llega a descomponer la figura para enviar el toro lo más lejos posible:




Otro que se echa el toro afuera muchas veces pero lo aplauden a rabiar:



A continuación nos ponemos la venda antes de la herida porque sabemos que en algún blog amigo nos van a sacar esta foto de El Gallo para decir que también se echaba el toro afuera, vean:



Hombre, la verdad es que no lo vamos a tapar pero habrá que convenir en que el toro de El Gallo no embiste precisamente como la ternera de Morante...

¿Hay alguna de nuestras actuales figuras que no se retuerza desagradablemente al torear? El que menos, salvo que ustedes me rectifiquen, Talavante:



Otro que cuando toreaba poco se retorcía poco y ahora que torea más se retuerce más es Díaz:



Cuando torea así, Díaz parece codillear. El codilleo era algo que hace relativamente poco se consideraba un defecto y se criticaba sobre todo en los novilleros. Hoy, con esos brazos alargándose para mandar el toro lo más lejos posible y así poder pivotar mientras el animal se da la vuelta e ir montando el ridículo tiovivo de cada tarde triunfal, el codilleo nos parece agua bendita. Vean a Julio Aparicio codilleando en 1965:



Este fabricante de empaque no se retorció jamás:



"Yo toreo con la cintura, de cadera a cadera" decía Curro.

El bueno de Frascuelo dio en Céret una lección de torear tieso que no olvidaremos. Tenía más de sesenta y cinco años, pulsen aquí para recordar esa forma de torear, hoy definitivamente perdida:



Nadie puede negar la gran influencia que tiene El Juli en la fiesta, tanto dentro como fuera del ruedo. Ese retorcimiento al torear y ese arrastrar la muleta son dos herencias que nos va a dejar cuando se retire. Mucho nos tememos que nos acompañarán durante bastantes años porque los novilleros ya vienen haciendo lo mismo y los críticos alaban incomprensiblemente esta forma de torear (bueno, al vivir de esto, es comprensible que lo alaben, claro).

Puede ser que los tiempos hayan cambiado y nosotros nos hayamos quedado anticuados. Pero mucho nos tememos que Manolo Vázquez, Rafael Ortega y, por supuesto, Curro Romero se habrán quedado tan chapados a la antigua como nosotros porque es imposible que les guste esa forma de torear.


Rafael Ortega en Sevilla (1954)

Nos despedimos volviendo a la Vuelta del Cojo con El Gallo, a quien vemos en esta curiosa foto de turista en el Tibidabo de Barcelona:



Empezábamos nuestro relato con el maestro anciano pero tieso toreando una vaca en aquella placita de troncos. Pues resulta que fue allí mismo donde Rafael toreó por primera vez de niño. Era 1891 y él mismo nos lo cuenta:

"Pues como no había manera de que yo pensara en otra cosa que en torear, mi padre lo tuvo que tomar en serio y, para que se me quitaran las ganas, me llevó a un tentadero. Me soltaron una becerra de Pérez de la Concha para mí solito. 

"Allí, con mi padre y otros señores de respeto viéndome, me hinché de torear hasta que el animalito se cansó de que le tomara el pelo y me dio un revolcón. Mi padre me levantó del suelo y me llevó al colegio. Yo tenía entonces nueve años"

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






viernes, 28 de julio de 2017

UN SEÑOR PICADOR EN VALENCIA: EFRÉN ACOSTA

Lo de 'señor picador' es para distinguirlo de los picadores de carne que tuvimos que sufrir el otro día con los cuadris en Valencia y cuyo vídeo veíamos en la entrada anterior.

Es que un amigo valenciano, aficionado de los cabales, nos sugería hablar del picador mexicano para quitarnos el mal sabor de boca que nos dejaron esos verdaderos profesionales de picar trasero o en el lomo y de tapar la salida al toro.

Efrén Roberto Acosta Baray, 'El Loco de Juárez'. Lo de 'loco' es por su padre, a quien ya llamaban así, y lo de Juárez es porque nació en 1950 en la misma plaza de toros de Ciudad Juárez, la antigua, no la que se reconstruyó después del incendio. Su abuelo y su padre vivían allí porque eran los 'guardaplazas', como se dice en México.


FOTO: http://altoromexico.com

Decía Efrén que él quiso ser torero pero 'me temblaban mucho las piernas, por eso me subí al caballo y así, mejor que le tiemblen a él las patas'. Si no andamos errados, y salvo que algún amigo mexicano nos rectifique, esta foto es de 1962 y nuestro protagonista tiene que ser el picador de la derecha, con doce años:


FOTO: http://altoromexico.com

Él ha vivido claramente la evolución en la selección del toro de lidia siempre encarada hacia lo que propicie el triunfo del torero, o sea, lo menos fiero, lo que menos moleste:

"Antes los toreros te llevaban en la cuadrilla para que pegases a los toros; ahora te llevan para que no les pegues".

Para él, la razón está clara:

"El problema no es la bravura o no del toro sino la casta. Los ganaderos la han bajado mucho".

Ésa es la razón de que hoy en día los diestros den órdenes a sus picadores de que peguen duro a ganaderías con fondo de casta. Tienen miedo de que el toro se pueda venir arriba y por una casualidad desarrolle la casta que en el fondo atesora. Ellos quedarían retratados yendo a la deriva con la muleta. Por eso, ante la duda, pegarle (y pegarle mal y con perfidia, como vemos cada tarde). Luego, si se para, la culpa siempre será del pobre animal y al ganadero ni se le ocurrirá quejarse porque tiene que vender sus toros.


FOTO: http://altoromexico.com

Insiste el bueno de Acosta en lo que decimos:

"Antes había unas ganaderías que, cuando te anunciabas con ellas, sabías que ibas a sufrir. Hoy vas y ni te preocupas. Con un pinchacito, ya está ¡y ahí nos vemos!"


'El Loco' triunfó en la plaza de Valencia el 21 de julio de 2000. Vino en la cuadrilla de Zotoluco que, a su vez, entró en el cartel porque Pepín Liria estaba herido. Refiriéndose al diestro mexicano, Manolo Molés comentó entonces literal y públicamente 'pero ¿qué c... hace éste anunciado aquí?' Lo cuenta el propio Acosta en el 9'10'' de esta entrevista para recordar que acabó saliendo a hombros aquel día.

Los picadores de carne de los cuadris iban el otro día todos con una inmerecida chaquetilla de oro excepto Iturralde, que también picó traserísimo, de grana y azabache. Acosta se presentó aquel día de verde manzana y azabache. Le tocó picar a 'Inventado', de Victorino Martín. Ahí lo tienen, con la sábana blanca en la montura tal como hacía su padre:



Los que no hayan visto las imágenes, van a disfrutar pulsando aquí. No se pica a contraquerencia, como ya comentábamos que es costumbre en esta plaza de primera. Fíjense nada más empezar en que 'Inventado' embiste al capote metiendo el morro con más categoría que 'Cobradiezmos'. En el primer encuentro, Acosta se lleva un buen batacazo y la cabalgadura le cae encima dejándolo aprisionado:



Cuando lo sacaron de allí, se levantó sin mirarse pero notando que llevaba sangre en la nariz. Acosta buscó el caballo para montar de nuevo mientras decía '¡yo no vine a rajarme a este país!' Sin ponerse el castoreño monta y espera al toro:



Las imágenes van también dedicadas a todos ésos que repiten que el encaste de Albaserrada nunca se caracterizó por emplearse en el caballo ¡Menuda falacia! No se emplearán los albaserradas posmodernos, porque ya sabemos cómo los han ido moldeando sus propietarios.

Tras el segundo puyazo se le ve con la respiración acelerada y resoplando.



Esto escribió el llorado Joaquín Vidal aquel día:

“México -la tauromaquia mexicana, se quiere decir- dejaba su impronta en esta función de la feria valenciana, desde luego con Zotoluco y quizá aún más con su picador Efrén Acosta, que dio una inesperada y bellísima lección de toreo ecuestre.

“El cuarto toro, bravo y poderoso, lo derribó con estrépito y aunque querían llevarlo a la enfermería, Efrén Acosta se negó. Montó de nuevo el jamelgo, botó sobre la silla mexicana que había sacado, y citó al victorino. De muy lejos se arrancó el toro, Acosta lo esperó de frente con la vara en alto, y un punto antes de producirse el encuentro la tiró al morrillo, se apalancó en ella deteniendo la acometida y vació la suerte dando limpiamente la salida al toro por delante del caballo".


El 8 de octubre de ese mismo año 2000 Acosta actuó en la feria de Otoño y ocurrió esto:



Se anunciaron Esplá, Zotoluco y Moreno. Esta vez Acosta picó a 'Embutido', también de Victorino. Ese mismo año nacía el 'Embutido' lidiado por Robleño en Santander al que se dio la vuelta al ruedo. En la foto se aprecia que le tapa la salida:



Pero nuevamente Vidal lo elogió:


"El público en pie correspondía con sus ovaciones a una lección de toreo puro que para muchos era desconocido. Y, sin embargo, así se pica. Los picadores actuales (a los españoles nos hemos de referir) que han convertido en norma picar trasero y perpetrar con desvergonzado abuso la carnicera carioca, destruyen el verdadero sentido y hasta la justificación de la suerte de varas, que es la más cruenta de la lidia.


“Si se picara siempre como hizo Efrén Acosta recobraría su entidad y belleza el repulsivo tercio de varas que practican los actuales picadores. Lo demostró Acosta no sólo en la referida actuación de Las Ventas sino con aún mayor acierto en la pasada Feria de Julio, de Valencia, precisamente con otro victorino que le acababa de derribar y al que dio un segundo puyazo sensacional a la manera de Madrid, que fue lo mejor de todo el abono”.

'El Loco' estaba en España bajo orden de busca y captura por la guardia civil tras haber noqueado cinco años atrás a un fulano en una pelea en un bar ("de repente, se soltaron los golpes y a uno se le partió la cara en dos partes"). Cuando regresó en 2001 tuvo que ir al juzgado antes de la corrida en que actuaba para que le hicieran un papel (papel que tuvo que exhibir cuando se presentaron tres agentes a detenerlo en el mismo callejón).



Llamaba la atención que el picador mexicano echaba el palo por delante con antelación pero señalando hacia arriba. Cuando el toro se arrancaba, lo iba bajando hasta clavar en el momento en que el toro llegaba a jurisdicción.

Lo decimos a raíz de la polémica creada por los que critican a Réhabi por echar el palo horizontal hacia delante ya desde el instante del cite (cosa que hacen todos hoy en día a excepción de Sandoval cuando está inspirado). Compruébenlo viendo al picador francés en este memorable tercio en Dax (pulsen aquí).

La tercera opción es la más vistosa pero también la más difícil. Consistiría en tirar el palo a toro arrancado como hace 'Bichero' con éste de Guardiola en Ronda. Observarán en este vídeo que 'Peleón' ya se ha arrancado pero Manolo mantiene el brazo encogido:



Nuestra modesta opinión es que si Gabin Réhabi hiciese esto mismo, podríamos estar ante uno de los mejores picadores de todos los tiempos.

Volviendo a Efrén Acosta, retornó a Las Ventas el año siguiente pero no estuvo bien. Vidal, cuyos elogios acabamos de leer, no lo perdonó cuando picó fatal un toro precisamente de Cuadri:


"¡Oh, Efrén Acosta!, héroe de la pasada Feria de Otoño cuando causó sensación por su forma de picar a un toro de Victorino Martín. Aunque aún se le vio hacerlo con mayor sublimidad en la Feria de Valencia de aquel año 2000, y juraba la afición que había sido lo mejor de la temporada.
"Montaba Efrén Acosta al estilo mexicano, como es natural; la silla cubierta por un lienzo blanco para proteger la calzona e iba por el tercio poquito a poco, calado el castoreño de pura piel, la mirada baja, oyendo los aplausos que le iba dedicando el público por donde pasaba. La notable distancia que recorrió entre la puerta de cuadrillas y el tendido del 8, donde paró para la suerte -media circunferencia- tensó la enorme expectación, que aún se acrecentaría al colocar Zotoluco el toro a mucha distancia para que demostrara su bravura y Efrén Acosta su arte varilarguero.
"El toro, en efecto, se arrancó al galope, entró fijo en jurisdicción, Efrén Acosta elevó la punta de la vara al cielo y la tendió luego con firmeza para recibirlo..., y resulta que se la clavó en los mismísimos riñones. Pero bueno. La afición se quedó perpleja. Y aún más cuando fue Efrén Acosta y le hizo al toro la carioca al estilo carnicero que ha impuesto la acorazada de picar. Hubo después otro puyazo aún lo hizo peor.

"La afición no sabía qué pensar de semejantes modos. Se ve que no era el día de gracia de Efrén Acosta. O quién sabe si sus memorables actuaciones del 2000 fueron solos de flauta que sonaron por casualidad. Quienes conocen al picador dicen que tiene el carácter voluble y el temperamento fuerte, un poco pendensiero".
Acosta picó su último toro el 5 de febrero de 2008. Lógicamente no podía vivir del cuento una vez retirado y se fue a trabajar a San Luis, Missouri. Allí tuvo la desgracia de que su coche fue arrollado por un camión. Salvó la vida pero hubo que amputarle el brazo izquierdo. Lo pueden comprobar en la citada entrevista, donde dice con pena la frase que nos sirve para terminar este recuerdo:

"La gente ya no se divierte en la plaza".

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


miércoles, 26 de julio de 2017

TODAS LAS VARAS DE LOS DE CUADRI EN VALENCIA

Ya vieron en los comentarios a la entrada anterior que tuvimos nuestra polémica a cuenta de la corrida de Cuadri en Valencia. Afortunadamente, no estamos solos. En este blog de probada independencia, vieron lo mismo que nosotros, lean:

"Preocupante el comportamiento de los cuadris. Parados, con poca casta, sin comerse a nadie, nada de lo que este hierro se espera, ante ellos Rafaelillo, estuvo en Rafaelillo, profesional, con actitud; Alberto Gómez, digno y capeó el temporal ante el que se movió más; Román también estuvo en Román, frescura, valentía, simpatía, dio la cara ante el noblón primero que fue el más colaborador, pero la faena se quedó en una tanda de naturales, sabiendo a poco. Como toda la calurosa tarde.

Algunos hablan de prontitud y bravura en el caballo, sobre todo de dos ejemplares, el premiado y el tal 'Vagonero'. Los de www.mundotoro han tenido a bien poner un vídeo de ocho minutos con todas las varas que tomaron los cuadris. La verdad es que es el único portal comercial que se preocupa un poco del comportamiento de los toros, lo cual es muy de agradecer (recuerden que lo alabábamos aquí). No olviden nunca que hay que valorar la labor del diestro en función del toro que tiene delante.


Analizaremos a continuación el juego de los toros en el primer tercio siguiendo este vídeo. Si lo prefieren, no sigan leyendo y vayan ahora mismo a las imágenes para comprobar posteriormente si están de acuerdo con lo que diremos aquí. Si así lo hacen, fíjense en que ninguno de los picadores picó en el sitio ¡Ni uno! Todos lo hicieron trasero, caído, contrario o directamente en el lomo, un auténtico desastre.

Antes que nada hay que anotar un aspecto para nosotros importante: en Valencia no se picó a contraquerencia, observen el esquema. Se picó donde marca la flecha:



Creemos que una plaza como ésta, que sigue siendo de primera aunque sólo sea por los muy buenos aficionados que todavía quedan por allí, debería cuidar este aspecto. Vamos con los toros.

GARGANTILLO, núm. 18 de 640 kilos (a partir del 0'14'').

Agustín Collado dio un recital de picar no trasero sino algo mucho peor. En el primero, el toro se deja pegar este vil puyazo que ven y cabecea:



En el segundo, no es pronto sino que tardea. Es lógico que tardee porque el pobre 'Gargantillo' debe de pensar 'este tío me va a volver a dar en el lomo'. Y acierta: nuevo puyazo en el lomo de Collado tapando alevosamente la salida, una vergüenza:



VERANEANTE, núm. 22 de 537 kilos (a partir del 2').  El toro de más trapío de la corrida para nosotros aunque fue muy protestado por blando de remos. Si el trapío debe ser la proporción, éste es uno de los toros de Cuadri más bonitos que hemos visto y sin ninguna necesidad de esas caras destartaladas y antediluvianas que han aparecido en Madrid o Pamplona. 


FOTO: Rullot

En el primero no lo coloca bien Gómez y va al relance para recibir un puyazo caído en el lomo. Empuja con un solo pitón, no se emplea y le levantan el palo:



En el segundo va otra vez al relance para que esta vez el puyazo se vaya caído pero contrario, seguramente para equilibrar el desaguisado. Simplemente se le señala:



REMIENDO, núm. 9 de 555 kilos (a partir del 2'43''). Es el premiado como mejor toro de la feria. 

En el primero, Iturralde lo coge en el lomo y le tapa la salida. El toro empuja con fe al principio pero enseguida cabecea y sale suelto:



En el segundo lo coge trasero y el toro empuja pero con el palo levantado:



Iturralde accedió al ruedo al trote, obligando al monosabio a hacer de Mariano Haro detrás de él. Se fue de la misma guisa, con el mentón en el pecho y portando la garrocha con donosura. Le ovacionaron cuando se retiraba suponemos que por su galanura al montar porque su labor como picador lo que merecía es la más agria censura a pesar de la fama de que goza.

TRILLADOR, núm. 6 de  540 kilos (a partir del 3'40''). Era uno de los toros en que más confiaba el ganadero. Salió contrario, como los toros buenos, y saltando sobre las líneas blancas. Luego remató muy bien en el burladero. Pero lo esperaba Esquivel para hacerle más agujeros que un colador a base de rectificar.

En el primero le deja un vergonzoso puyazo en el lomo ¡y caído! Creemos que es imposible picar peor:



Observen que en el segundo lo de dar el pecho del caballo este picador no sabe ni lo que es. El toro no es pronto, tardea y se distrae. Nuevo puyazo en el lomo en el que el toro sí mete los riñones:



En la muleta no valió nada pero no nos extrañaría que fuese por haber sido picado de manera tan infame.

'VAGONERO', núm. 11 de 642 kilos. No aparentaba los kilos que tenía. Es el toro de la polémica porque, a nuestro entender, engañó a muchos espectadores con su comportamiento. Síganlo en el vídeo a partir del 4'44'' a ver si ustedes consideran que es bravo.

En el primero derriba por el tremendo topetazo que propina a la cabalgadura. 



Un monosabio salta al ruedo con valentía pero quizás con inoportunidad. El toro se queda en el peto sin castigo alguno pero observen que saldrá suelto. En resumen, esta entrada no cuenta para nosotros como un puyazo en regla porque, insistimos, no ha habido ningún tipo de castigo para el toro:



En el segundo va al relance. Es García Marugán, salvo error, el que se toma cumplida revancha, pegando a 'Vagonero' como si le debiera dinero. El toro le da otro topetazo que lo saca de la montura y vuelve a aparecer el valiente monosabio excediéndose claramente en sus funciones:



Cuando el picador se coloca bien, el puyazo se va al lomo, como era la norma toda la tarde. García le castiga con saña y el toro simplemente se deja pegar con la cara alta antes de salir suelto. No nos parece en absoluto la pelea de un toro bravo:



En el tercero Gómez lo puso largo seguramente por equivocación. Tenía intención de acercarlo pero el público le gritó con buen criterio '¡déjalo!':



El toro no se viene alegre sino al trote y encima hace una 'paradiña', como las de Pintinho en el Sevilla cuando tiraba los penaltis. Fíjense en que el toro se repucha y sale suelto:



Ahora que habrán visto el vídeo ¿a ustedes les parece que es correcto calificar su comportamiento como bravo? Para nosotros su actitud en el caballo es de manso bravucón, tal como dijimos en la crónica.

PUNTERO, núm. 4 de 545 kilos (a partir del 6'42''). Éste fue un manso total que en la muleta se convirtió en un marmolillo para desesperación de Román.

La primera entrada no cuenta porque huye al sentir el hierro:



Para darle el primer puyazo hubo que echarle el caballo encima porque no iba ni a la de tres. Le cae un puyazo contrario con abundante cabeceo del toro. Empuja con la cara alta mientras aguanta la paliza que le pega 'Chocolate'. Sale suelto confirmando su condición:



En el segundo hay que volver a echarse encima con el caballo de forma justificada. Puyazo esta vez contrario, nuevo cabeceo, otra vez la cara alta como queriendo quitarse el palo y salida suelto:



Así fue en varas la corrida de Cuadri. Ninguno empujó como empujaron los de Azpeitia en sus primeros puyazos el año pasado. Exhibieron esa estampa típica de la casa con el toro doblando los cuartos traseros para sacar toda la fuerza de sus riñones, recuerden a 'Remache', de 585 kilos:



Juzguen ustedes si se puede calificar el comportamiento de Valencia como espectacular o bravo. Lo que está claro es que la actuación de los picadores sí puede calificarse de verdaderamente deshonrosa. Fueron auténticos picadores de carne.

Acabamos con una pregunta para la reflexión. Lo habitual en las corridas de Domecq es que los toros pasen con un simple picotazo en una triste entrada. Si van por segunda vez, es un puro trámite. De esa manera, estos picadores tan malos no tienen oportunidad de descomponer al toro con esos puyazos asesinos en el lomo o caídos.

¿Será ésa la razón de que muchos toros de ganaderías en teoría duras lleguen menos francos a la muleta que los pupilos de Domecq, que pasan sin picar? Los diestros quizás deberían darse cuenta de que sus picadores están jugando a falso compañero con ellos por no picar en su sitio ni por equivocación. 

Pero a los toreros también les da todo igual, o sea ¡que con su pan se lo coman!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.