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martes, 22 de agosto de 2017

FERIA DE TAFALLA, 2017 (y 3): ANTONIO SAN ROMÁN

DOS PICADORES DIGNOS DE VESTIR LA CHAQUETILLA DE ORO

Antonio García y Juan Bernal. Por fin dos picadores que honran el oro de su chaquetilla y no actúan como picadores de carne dando cera trasera o en el lomo. Fue la grata sorpresa de la tarde, que, a pesar del molesto cierzo, estuvo entretenida por varias razones.

La primera, por ver que habían calificado este toro como sardo (?):



Luego aclararemos cuál es su pinta correcta. Hubo cinco pares de banderillas excelentes. Los toros cumplieron en el caballo y, sin ser fieros ni especialmente encastados, tuvieron una variedad de juego que fue desde la ternera que hizo cuarto hasta el desconcertante quinto, ¿estaba tentado? Ya hablaremos después. Variados también los toreros. El que puso más ganas, Borja Jiménez. El que menos, además echando cara al asunto y con actitud chulesca, Nazaré. El Cid se quedó entre dos aguas.

Los toros no demostraron estar muy encastados en ningún momento pero tampoco fueron la tonta del bote. Acudieron dieciséis veces al caballo pero seis se las lleva el supuestamente tentado. Los pitones dieron que hablar pero nosotros no lo vamos a hacer más de la cuenta porque no tenemos ninguna evidencia ni vimos los toros en el campo. Una cosa es lo que se pueda decir en un bar y otra dejarlo aquí por escrito. Sobraron los crotales.

Aquí los tienen. El primero fue este 'Granero':



El segundo era burraco aunque algún amigo nos dijo que podría calificarse como girón. Para nosotros, el girón debe tener la mancha más uniforme y aquí está más salpicada:



El tercero, 'Cortado', tuvo el honor de que fue bien picado y bien banderilleado. Su problema fue el no ser bien estoqueado. Se lleva el premio del Club Taurino Tafallés al mejor toro de la feria (el premio a la mejor faena es para Javier Cortés pero el de triunfador de la feria ha quedado desierto):



El cuarto es este 'Fundido' al que calificaron como sardo simplemente porque tenía ese listón de pelos rojos:



Vamos a ver: si pulsan aquí recordarán la entrada donde hablábamos de los toros sardos. Es la combinación de pelos negros, blancos y rojos pero tienen que estar en proporciones más o menos equivalentes. No puede ser que porque tenga un listón rojo se diga que un toro es sardo. Según este criterio, un toro negro con listón rojo de Cuadri, habría que decir que es castaño ¿no? Pues no. Al final, un despropósito decir que era sardo cuando la pinta del toro, para nosotros, es negro salpicado, ojalado, caribello, gargantillo y estrellado. Véanlo otra vez o vuelvan a la foto que abría la entrada:



El quinto era un pavo, negro zaíno y aleonado. Cuando salió, oímos cómo uno de los picadores de Borja dijo '¡pero este toro es de Bilbao!':



El sexto fue negro listón, bragado, meano corrido, axiblanco y gargantillo:



EL CID. Debutaba en Tafalla. Llevaba el terno de El Yiyo: grana y azabache con chalequillo en oro y los cabos también azabaches. Lo mejor que hizo en su primero fue sacarlo con torería al platillo. Todo el mundo daba por amortizada la entrada si veía un natural de El Cid. Pero no hubo pintura al óleo, sólo algún apunte a lápiz:



El resto, una vulgaridad. Mató de cuatro descabellos tras esta media pasada entrando al cuarteo:



Su segundo fue el que no era sardo. Resultó una hermanita de la caridad. Aquí ven esta media nada barroca de El Cid (es que estamos hartos de ver cómo se retuercen actualmente casi todos los toreros). Insistimos en que el toro, de sardo, nada:



Fue el único de la feria al que se cambió con un puyazo y encima suave. Lo único positivo de su juego en varas fue que Juan Bernal lo picó muy bien. Observen que no se va trasero ni tapa la salida:



El toro nos permitió hacerle esta bonita instantánea a la que sólo sobra el horrible crotal:



Tras un buen par de Curro Robles, se vio que en la muleta era una ternera sin fuerza ni emoción. La cosa transcurrió de manera desangelada. En la foto se ve que el torete embiste al paso:



Pero El Cid compuso la figura y tiró bien del torillo por lo que todo parecía presagiar que cortaría la oreja. Se habrán fijado en que El Cid no retuerce el cuerpo grotescamente como nuestras queridas figuras ni arrastra la muleta como le gusta hacer a El Juli, Perera y muchos novilleros que los imitan (recuerden lo que decíamos aquí). 

Como matar no es lo suyo (por miedo), sorprendió dejando esta estocada perpendicular y trasera. Observen que tapa la cara del toro, alarga el brazo para aliviarse y no termina de irse tras el estoque para matar el toro con el pecho (recuerden lo comentado en esta entrada). Insistimos en que es porque nunca ha superado el miedo que siempre nos ha demostrado en la suerte suprema. 



Para nosotros, eso de que El Cid ha tenido muy mala suerte al perder puertas grandes por la espada es esconder la realidad. No es mala suerte sino mala ejecución de sus estocadas por lo que acabamos de comentar. Tras el descabello, la prevista oreja.

NAZARÉ. El primer tercio le dio igual, eso no va con él. Luego destoreó a base de bien. Fíjense en que, si se ve la foto en medio del pase, puede enmascararse que su toreo es falso aunque ya se intuye que no ha ofrecido el medio pecho al citar (por la posición de las zapatillas):



Pero si la foto es antes, canta un carro: fuera de cacho, la pierna retrasada y citando con la cadera:



Nos aburrió bastante. Media tendida y desprendida y dos descabellos.

Y en quinto lugar salió el toro de Bilbao:



Se engalló de salida en el centro de ruedo y ahí se plantó. El maestro no quiso ni verlo y envió a un peón. Comentamos a nuestro compañero de tendido que con esa actitud, el tal 'Bailarino' iba a dar que hablar en el caballo. Y así fue. 

Nazaré permitió que el toro fuese al relance en el primero cuando el picador no estaba colocado, cosa que dice muy poco de su compañerismo porque le hizo pasar un buen apuro. Pegó un arreón de manso y salió suelto tras cobrar en el lomo. Más cera en el lomo en el segundo echando el caballo encima:



En el tercero se lo lleva Nazaré al reserva ignoramos por qué y allí le dan dos más entre la bronca general. Vuelta al titular con dos picotazos en la paletilla de los que el toro salía huyendo no sabemos si por manso o porque estaba asqueado de lo que le estaban haciendo.

Cuando se vino el picador a la barrera hablamos con él:

- La bronca que te han echado tendría que ser más para el maestro que para ti
- ¡Es que ese toro estaba tentado! Estaba tentado, ¡hombre!
- (Otro picador al lado) Sí, estaba tentado
- Ojo porque eso es un poco delicado, yo creo que simplemente era manso
- No, estaba tentado. Y no se podía picar porque se iba.
- Pues yo creo que tú, si lo picas bien, le podrías haber corregido bastantes defectos
- No, era imposible
- Sí que era posible si te lo cierra en la barrera y tú le haces una bonita y merecida carioca. Hubieras salido de la plaza sintiéndote picador.
(Se callan los dos)

Lo curioso es que en la muleta fue boyante en tres tandas. Además, no hizo nada de manso. Nazaré volvió a aburrirnos soberanamente y encima con el público de uñas. El toro se paró, el diestro se enfadó y entró a matar pinchando tras tapar la cara del toro y huyendo de la suerte como pueden ver:



Nos temíamos lo peor y acertamos. Le perpetró este bajonazo al cuarteo. Tendría que haber pasado la noche en el cuartelillo y luego un mes a pan y agua en Nanclares. 



Nos indignó tanto que tuvimos que levantar la voz y el mismo picador de antes se giró para dialogar con nosotros:

- Es que el toro no le ha ayudado
- Perdona: le ha pegado deliberadamente un bajonazo infame que es una vergüenza para un torero
- Es que no se podía hacer otra cosa, hombre
- ¡¿Cómo?! Un torero es matador de toros ¿no? Pues lo menos que se le puede exigir es que los mate con dignidad y no que los asesine dando vergüenza ante todo el mundo

El picador se calló porque nos vio realmente indignados. Muy mal Nazaré, que no nos demostró más que desidia en el primer tercio, aburrimiento con la muleta y muy poca vergüenza con la espada. 

BORJA JIMÉNEZ. Vino acompañado de su hermano Javier y de su mentor Espartaco. Fue el que puso más ganas:



Lo mejor fue que trajo una cuadrilla magnífica. A su primero lo picó Antonio García, de Camas, que estuvo muy bien aunque en el segundo marró por colocar mal la cruceta como él mismo nos confesó:



Ojo porque el toro romaneó en el segundo encuentro pero sin la puya porque había habido el marronazo comentado. Eso no cuenta aunque a alguno le pareció equivocadamente un signo de bravura. Pero recalquemos que Borja fue el único torero de toda la feria que puso el toro a ocho metros en el segundo puyazo ¡Gracias, maestro!

Dieron una lección en banderillas Alejandro Sobrino y Perico, al que ven aquí:



El toro tenía tranco y nobleza. A animales así, este señor los desorejaba sin bajar del autobús:



Vean cómo embestía el toro:



El aire molestó bastante pero, pese a todo, el diestro trazó algún pase largo y bien dibujado con la derecha:



Lamentablemente, Jiménez tiene un problema que ya detectamos el año pasado en Azpeitia en aquella corrida del diluvio universal (pulsen aquí). No cruza al matar y eso es fatal. Ahí lo tienen:



Cuatro pinchazos, casi media, otra media tendida y trasera y dos descabellos. Tenía la oreja y la echó a perder.

El sexto, 'Cantarín', fue el único de toda la feria que entró tres veces al caballo (no contamos el sainete de Nazaré con el quinto). En los dos primeros cumplió bien y entonces nos sorprendió ver que no se cambiaba el tercio ¿Qué pasó en el tercero? Pues que el toro salió huyendo al sentir el hierro. Cantó la gallina de forma clamorosa ¿Se dan cuenta de que la tercera entrada es clave? Si no llega a ir, nos quedamos con la idea de que tenía cierta bravura pero ahora ya no.

Hubo dos grandes pares de Álvaro Oliver, otro más en la sobresaliente cuadrilla de Jiménez. El toro en la muleta tuvo cierta casta. La pena fue, nuevamente, el aire, que no permitió ligar al torero ni quedarse quieto. Vean que el toro iba franco por ambos pitones:




Una lástima lo del viento pero entre todos los que le rodean tendrían que haber preguntado a cualquiera de Tafalla para aconsejar al maestro que debajo de la banda es el sitio con menos aire. Incluso había un par de bolsas de plástico allí quietas. Si el torero no lo ve, alguien tiene que decírselo. Pero no, nadie se preocupa de nada.

Nuevos problemas al matar con susto incluido siempre por quedarse en la cara. Entre las precauciones de El Cid, la poca vergüenza de Nazaré y Jiménez quedándose en la cara, menuda tarde de 'matadores' nos dieron los tres.

Y así terminó la feria de Tafalla de 2017. Estuvo marcada por tres detalles: el viento, el desacierto de los toreros con el estoque y las flojas entradas, cosa esta última bastante preocupante.

El balance de toros, de menos a más: fiasco total con Albaserrada, corrida muy toreable de Couto/Santa Teresa y seis toros variados de San Román que nos entretuvieron adecuadamente (esta corrida de San Román, luciéndola en el caballo y toreándola sin aire podría haber sido para recordar).

Por cierto, vayan a los comentarios de la primera corrida porque nos ha escrito Fabrice Torrito, el mayoral de marqués de Albaserrada.

El palco estuvo muy correcto las tres tardes, nada que objetar por nuestra parte.

Lo más positivo, la brillante labor de los banderilleros: Sobrino, Perico, Cervantes, Oliver, Robles y Linejo, ahí es nada. Como homenaje y agradecimiento a todos ellos, aquí tienen uno de los pares de Raúl Cervantes, sensacional ¡Cuánta verdad! Se lleva el premio al mejor subalterno de la feria. Si tuviéramos una foto así de Gaona, de Gallito, de Magritas, de Blanquet o de Pepe Dominguín ¿qué diríamos?


FOTO: Iñaki Porto

En picadores, destacar a Réhabi, Bernal y Antonio García, muy bien los tres a pesar de esos caballazos monstruosos que montaron y que muchas veces no obedecían (daba miedo ponerse a su lado en el patio). Por cierto ¿cuánto cobraría Bonijol por venir con su cuadra el año que viene? ¿Por qué no le preguntan?

El auge de la afición en los banderilleros y su deseo de quedar bien arranca de la cuadrilla de Castaño. Ojalá dentro de unos años podamos decir algo similar de los picadores pero ahí es clave el maestro y mucho nos tememos que no hay nada que hacer. Los aplausos tienen que ser para el torero y no para el toro, eso está prohibido. Recuerden pulsando aquí esto que decía Joselito Arroyo:


'De torero lo sentía mucho por el toro o por el ganadero, sea quien fuere. Pero la gente tenía que hablar de mí, no del toro. Cuando yo estaba en la plaza, el que tenía que destacar era yo. El toro, no: yo'.

Y en ésas estamos, una pena.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


domingo, 20 de agosto de 2017

FERIA DE TAFALLA, 2017 (2): COUTO DE FORNILHOS Y SANTA TERESA

MIREN CÓMO PICÓ GABIN RÉHABI

Tuvimos la suerte de ver en Tafalla al excelente picador francés ya que vino en la cuadrilla de Javier Cortés. A pesar de que el maestro no tuvo ningún interés en la suerte de varas, observen dónde picó, nada que ver con los puyazos en el lomo a los que nos hemos acostumbrado tristemente:



Por otro lado, ¡qué emoción ver en el ruedo el histórico hierro con la Y de Ybarra! Lo llevaban los dos toros de Santa Teresa. Esto es lo que fue Félix Hernández, antes Guardiola Soto, antes Guardiola Fantoni y más atrás Gamero Cívico, Parladé y Eduardo Ybarra. Ahí lo tienen:



Hoy, tanto éstos como los cuatro de Couto son propiedad de Pablo Hernández, el sobrino de Félix.  El problema es que dejaron el hierro pero le cambiaron el nombre y eso es como si usted compra la ganadería de Miura y le pone Santa Catalina. Buen trapío de los dos que se lidiaron, con las encornaduras típicas de la casa, acapachadas pero siempre con mucho respeto:



Los dioses premiaron a Esaú con el mejor lote. Es posible que fuera porque se presentó con crepón negro. Sostuvimos este diálogo con él:

- 'Esaú, ¿por qué llevas el crespón?
- Por lo de Barcelona
- No ha habido minuto de silencio...
- Se lo he propuesto al presidente pero no lo ha considerado oportuno. Yo creo que se debería haber hecho aunque los catalanes sean antitaurinos
- Perdona, pero nosotros somos mi amigo de Barcelona y yo de Tarragona...
- Bueno, claro, ustedes son aficionados, no son antitaurinos, pero tienen que venir a ver toros aquí porque en Cataluña no pueden'.

Un amigo lector alababa el otro día el comportamiento de las peñas de Tafalla en comparación con las de Pamplona. Ayer dieron la nota silbando las primeras banderillas que salieron con los colores de España. Se cambió por las francesas y así se callaron. Un poco penoso nos pareció.

Corrida más que discreta en el caballo pero ojo porque si los diestros matan bien, estaríamos hablando ahora de tres salidas a hombros con seis orejas cortadas a petición del cariñoso público tafallés. En todas las faenas sonó la música. 

Éstos fueron los toros. El primero era precioso para nuestro gusto, un Guardiola de pata negra:



El segundo es éste que ven ya con el pitón averiado por topar con el burladero. En el sorteo decían ensabanado pero ustedes ¿qué creen?



Nosotros pensamos que no es tan blanco como para ser ensabanado. Tampoco es tan gris como para ser cenizo ni mucho menos carbonero. Nosotros lo calificamos como perlino, capirote en cárdeno, ojalado, bocinegro y botinero. Véanlo en otra perspectiva:



El tercero tuvo el gran honor de que Raúl Cervantes le pusiera dos pares de banderillas que fueron lo mejor de la tarde con diferencia. Era chorreado en morcillo como pueden apreciar:



El cuarto era acapachado y corniabierto:



El quinto fue el que ofreció a Cortés la posibilidad de salir a hombros:



Y el sexto se la ofreció a Esaú pero ambos mataron mal y la perdieron:



SÁNCHEZ-VARA. Puso muy mal a los toros en suerte, parece mentira para uno como él pero demostró que el primer tercio le da igual. Por cierto, en el patio fuimos a preguntarle por qué se había inhibido en la lidia del manso sexto de Saltillo en Céret cuando la cosa degeneró en una capea y él era el director. Nos comentó que no era su toro y que pensó que el compañero podría llamarle la atención por meterse donde no le llamaban (que era Gómez del Pilar, pulsen aquí).



Todos los toros fueron dos veces al caballo y nos gustó el detalle del palco de decir a Vara que no se cambiaba el tercio tras la primera entrada cuando el diestro lo solicitó. Muy bien. Estuvo más voluntarioso que brillante con las banderillas (ésas de la foto son las que silbaron):



Vara suele venir con la faena del hotel. Lo decimos porque el toro iba mucho más largo por el izquierdo pero empezó, como siempre, por derechazos ¡qué pesadez! Tuvo el mérito de dejar respirar al toro. Nuevamente puso más voluntad que delicadeza en su toreo ante un toro que iba y venía sin molestar.



No cortó la oreja porque mató de tres pinchazos y dos descabellos tras una estocada perfilándose fuera de la suerte y saliéndose de ella al entrar.

Su segundo pasó sin picar y de nuevo lo puso mal en suerte despreciando el primer tercio. Quite por chicuelinas de Cortés y salto de la garrocha de Ramírez, ambos sin novedad pero con la alegría de ver cómo el toro se venía arriba y galopaba como un murube.

Pero Vara cometió el grave error de realizar un primer pase sentado en el estribo estrellando el toro contra la barrera. Creemos que el topetazo lo dejó medio atontado porque se vino abajo sorprendentemente. Empezó a rebrincarse aunque humillaba medio bien y en seco se rajó y se paró. Vara se lo pasó bastante lejos, observen:



Arrimón para no irse sin oreja y concesión de una con demencial petición de la segunda tras esta estocada que quedó muy defectuosa, caída y trasera:



JAVIER CORTÉS. Fue el que puso más interés con el capote. Vean esta bonita media al toro perlino:



Y apareció Réhabi. 




El maestro le dejó el toro pegado a la barrera, con total desinterés. Le dijo 'vamos Gabin' pero el toro se marchó al reserva. Cuando volvió, Réhabi le pego ese bonito puyazo que han visto en la primera imagen. Es una demostración de que no es obligatorio picar trasero o en el lomo como vemos cada tarde en España y muchas en Francia. Aunque, para hacer las cosas bien, hay que tener afición y el francés la tiene por arrobas.

Volvemos a verlo aquí abajo: no tapa la salida y no pica trasero. La sangre que sí se ve trasera en la foto es la que le hizo el picador reserva:


Gabin quedó gratamente sorprendido al ver la cantidad de aficionados cabales de Tafalla que se acercaron para saludarlo y retratarse con él. Bravo por el francés a quien preguntamos por qué no viene más a España. Su respuesta fue 'no me contratan'. Y así va todo.



Cortés hizo un inicio curioso a pies juntos en plan José Tomás. El toro transitaba por allí sin inquietar aunque estaba deseando irse a tablas.



Lo positivo de Cortés fue que tiró bien de él. Lo negativo, que le ahogó la embestida. Estocada trasera tendidísima y orejica barata.

Su segundo rebañaba por el derecho en medio de un aire muy molesto. Pues Cortés se empeñó en dar la tabarra con los derechazos y en quedarse expuesto al aire en el platillo en lugar de irse bajo la banda de música con los papelitos. El toro no le engañaba al mostrarle que su pitón no era el derecho...



...sino el izquierdo:



Le faltó coraje para ponerse bullidor e imponerse al toro a base de echarse encima de él y así cortar una segunda oreja. Pero no se engañen porque no lo sometió. Se lo demostró cuando se perfilaba para matar y el toro no se dejaba porque le decía 'pero ¿dónde vas? Que no me has toreado, hombre'. Encima, se precipitó aquí cuando el toro se le arrancó y le pegó este feo pinchazo al encuentro:



Luego, tres pinchazos más y media lagartijera un poco desprendida. Malogró una salida a hombros que tenía casi certificada. No sabemos si se marchó enfadado, como debería, o le dio todo un poco lo mismo porque transmite la impresión de demasiada frialdad.

ESAÚ. Su primero fue el toro de la corrida, un guardiola que se fue al reserva en el primero saliendo suelto y recibió un picotazo en el segundo. La suerte que tuvimos fue ver dos excelentísimos pares de Raúl Cervantes, que en el siguiente bregó muy bien:



El toro era un bombón, arrastrando el morro más que 'Cobradiezmos'. A Esaú el haber nacido en Sevilla no le ha dado el pasaporte del duende o la gracia. Como decía Andreotti, 'manca finezza'. Se puso al hilo del pitón y la muleta le quedó al final impregnada de la miel de la embestida de 'Prusiano'. Ahí ven el morro:



Mató de esta rinconera con descabello y oreja al canto. En la foto se aprecia el crespón:



Tenía abierta la puerta grande con el sexto, otro toro que se fue suelto del caballo las dos veces pero que embestía con nobleza pastueña. Lo quebrantó con dos medias seguidas en las que se oyó crujir al toro. Menos mal que la tercera fue esta revolera:



Esaú le echó la muleta a la cara con habilidad para que repitiera pero iba citando con la muleta oblicua y con excesivo pico. Por el izquierdo, poca cosa:



Y por el derecho, pegó pases (y pegar pases no es lo mismo que torear):



Dos pinchazos y una estocada saltando atrabiliariamente y clavando a capón. Perdió de manera lamentable la ocasión de salir a hombros, que es lo que todo el mundo vaticinaba al ver la embestida de éste de Couto.

Como ven, aún hemos sacado alguna cosa para comentar tras el desastre de la primera corrida. Insistimos en que, si matan rápidamente -porque a nadie le importa que mates bien-, salen los tres a hombros y ustedes leerían las crónicas lamentando no haber venido a la bonita localidad tafallesa. 

Pero no es oro todo lo que reflejarían los portales taurinos. Lo que sí es oro fueron los dos pares de banderillas de Raúl Cervantes y el puyazo de Gabin Réhabi. Oro molido.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.