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jueves, 25 de agosto de 2016

FERIA DE BILBAO, 2016: ALCURRUCÉN

¿DÓNDE ESTÁ ESE TRANCO DE MÁS?

Si don Carlos Núñez Manso levantara la cabeza y viese la corrida de Alcurrucén en Bilbao, esa es la pregunta que se haría. Siempre se dijo que el toro de Núñez insistía en dar un pequeño galope de más al finalizar el muletazo. Nada de eso se ve en los de Alcurrucén (aquí pueden seguir el vídeo, las fotos que incluimos son todas del maestro Arjona).

Ustedes me dirán que esto ya no es el Núñez auténtico y hay verdad en ello. Sea como fuere, dar la vuelta al ruedo en Bilbao a un toro altamente comercial como este es indicativo de hasta dónde ha caído esa plaza (que no se llena ni a la de tres, ya lo ven). Pablo Lozano dice que 'el núñez que sale bueno te permite lo que quieras, torear de cerca o de lejos y, si te quieres montar encima, también'. Este 'Atrevido', corniapretado y berrendo más en castaño que en colorado, fue de esos.



Y qué decir de las dos orejas de Urdiales. Si el público pide mayoritariamente una ¡qué le vamos a hacer! Pero la segunda es un premio a nuestro entender excesivo. En su faena, nada nuevo bajo el sol: todo el rato fuera de cacho mientras el torillo va y viene de un lado a otro cada vez con menos gas (si usted es un taurino, donde ponemos que 'va y viene', ponga 'embiste con gran clase y profundidad').

Que no nos vengan los urdialistas con que eso es toreo de verdad porque no tragamos. El Urdiales del empaque, la torería y la pierna adelante que hemos alabado alguna vez por aquí no tiene nada que ver con este de los alivios que simplemente aprovecha el viaje del toro. Lo único que aceptaremos es que no se retuerce tan grotescamente como nuestras figuras, eso sí. 

La estocada cae en lo alto sin que el diestro se salga tan ostentosamente de la suerte como hace habitualmente (sin ir más lejos, en su segundo, en el 3'44'').



Marín está valiente, especialmente en el pase cambiado que improvisa en el 3'55'' a este castaño albardado casi retinto. Coge fatal es estaquillador y mata dándose ventaja con el brazo, eso debería corregirlo, pero es el único a quien vemos un tímido intento de cruzarse, especialmente en su primer toro.



Y a Morante le salió el único que sacó el carbón de Núñez, el cuarto. Lógicamente, no lo quiso ni ver. Receta sendas estocadas al estilo de Curro, huyendo de la suerte pero dejando medias arriba. Luego dicen que es el torero de más valor entre los considerados artistas...



Hagan ustedes un repaso mental de las plazas de primera en España. Están bajo mínimos. Algunas nos tememos que son irrecuperables (Pamplona o Valencia). Pero Bilbao hace tiempo que entró en barrena.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 23 de agosto de 2016

FERIA DE TAFALLA (5) : AGUADULCE

FANDIÑO, PREMIADO POR DESTOREAR
(a pesar de quedarse sin oreja por matar mal)


El toro que ven retratado en los corrales de Tafalla antes del apartado de la ultima corrida de la Feria es Sevillano, número 8, nacido en octubre de 2011, de la Ganadería de los Hermanos Garzón Mergelina, lidiado como remiendo de la ganadería titular, anunciada con sus dos hierros de Aguadulce y Herederos de Aristrain de la Cruz. 

A la postre resultó el mejor de los que salieron, no pudiéndose lidiar la corrida completa  por percances sufridos en los corrales, que causaron las bajas de los otros dos de Aguadulce que habían llegado a Tafalla.

Los toros de Aguadulce dieron problemas en los corrales hasta los últimos minutos antes de su enchiqueramiento, como se puede apreciar en la foto siguiente. En el ruedo, resultaron unas peritas en dulce, sin poner ninguna dificultad y, si no se cortó un sinfín de orejas, fue culpa a partes iguales del viento molesto que fastidió la tarde y de la bisoñez de los coletudos anunciados.


Afortunadamente, el apartado, que en Tafalla es público y con entrada libre, transcurrió sin mayores incidencias.



El orden de lidia quedó así establecido, pero un toro se encargó de alterarlo.


El segundo,  el bonito burraco que vimos ponerse tan farruco en el apartado, y que le tocaba a Julio Benítez,  llegado su momento se negó a salir y tras una larga espera, se corrió turno y salió el quinto.
Vicario, así se llamaba el burraco, salió finalmente en quinto lugar.

La corrida resultó algo deslucida, como se ha dicho, por el escaso poder de los toros,  el viento y las pocas ganas de los toreros de hacer las cosas bien.

El palco estuvo bastante acertado, intentando, con diferentes resultados, que los toros fuesen puestos al caballo correctamente y al menos dos veces. Con los del Cordobés hijo no pudo ser.

Otro tanto que hay que apuntar a la presidencia es el criterio de no conceder orejas sin la necesaria petición, como ocurrió con el segundo toro de Fandiño, que realizó una faena ventajista y pueblerina al buen toro de los Hermanos Garzón salido en quinto lugar, y lo mató de un pinchazo y una entera perdiendo la muleta.
A pesar de una petición minoritaria,  no hubo trofeo, como debe ser.

El toro tomó dos varas buenas y fue bravito y colaborador. Esto fue suficiente para que 'Sevillano' ganase por mayoría el premio del Club Taurino al mejor toro de la Feria, dejando en la cuneta al excelente quinto de la corrida de Dolores Aguirre, y conllevando que su matador reportase el premio a la mejor faena, quitándoselo a Joselillo por la labor realizada en el día 16 de Agosto.

En su primero, Fandiño no se acopló con el colorado ojo de perdiz de Aristrain que salió en primer lugar. Lo unico reseñable de esa lidia fue el tercer par de banderillas de Iván García y la estocada habilidosa con la cual el de Orduña finiquitó a 'Escopetita', número 5, nacido en octubre de 2011.













Ovación para el torero y toro aplaudido en el arrastre.

De Julio Benítez, poco hay que decir, mejor pasar un tupido velo. Dio a sus toros una lidia nefasta y mató a su primero, que tenía que haber salido en quinto lugar, de una entera efectiva, escuchando silencio. A su segundo, el burraco, lo despachó con una estocada corta y una media, con aviso, cosechando el mismo resultado.



El primer toro de Nazaré apuntaba buenas maneras en el capote y en la muleta por el pitón izquierdo pero se rajó pronto. Lo mató con tres pinchazos, media estocada, y un descabello tras un aviso.


Su segundo, el último toro de la Feria, salió suelto de la segunda vara. Fue otro toro de embestida noble y agradecida, como casi todos de la corrida.  En la muleta vimos la consabida faena del toreo moderno, perfilera y ventajista. Una estocada tendida y caída provocó una petición de oreja mayoritaria, a la cual el palco no tuvo más remedio que acceder.

Así acabó la Feria de Tafalla 2016,  con una corrida de aprobado justo y el mal sabor de boca de no ver reconocidos la casta y el poder de la corrida de Dolores Aguirre y el toreo de Joselillo.  Los premios otorgados, en mi humilde opinión, no reflejan lo que pasó en el ruedo tafallés.




Tauro

viernes, 19 de agosto de 2016

ROCA REY, COGIDO EN MÁLAGA POR DESTOREAR

Ya hemos comentado por aquí que Roca destorea exactamente igual que las figuras. Hemos llegado a pensar que, con su tierna edad, debe de pensar que el toreo es eso. Pero lo lleva José Antonio Campuzano y éste sí sabe cómo es el toreo de verdad. Seguramente no se lo habrá contado porque tonto no es y como él sabe que el destoreo entraña mucho menos riesgo y te aplauden igual, pues ¡adelante con los faroles!

Campuzano pensará que como explique a Roca el toreo de verdad igual lo intenta hacer y tenemos un accidente. Pues, señores, el accidente le sobrevino precisamente por la confianza que genera el destoreo actual ante un animal pastueño a más no poder (y somos generosos con el calificativo).

Hemos capturado las imágenes de este vídeo. Observen al principio cómo el de Garcigrande, de salida, embiste al capote como si viniera picado del campo. No se revuelve con furia sino que permite al torero componer la figura en cada lance porque se frena como diciendo 'colóquese usted, no tenga prisa que yo le espero'. Por eso, las verónicas le salen templadísimas.

La confianza que da torear un bicho que 'gatea' como este de Garcigrande es que después pasa lo que pasa. Observen a partir del 1'00'' cómo en la tanda del accidente cita en el primer pase con la cadera, fuera de cacho, con el pico y con la pierna atrás, un despropósito completo:



En el segundo pase, más de lo mismo, se aparta del toro y sigue de perfil (tremenda la fiereza del toro):



En el tercero, es tanta la confianza con ese toreo de salón que deja la pierna derecha en el terreno del toro (negar el valor de Roca es como negar que sale el sol cada día, ojo). Fíjense en que como buen destoreador, echa la pierna de salida hacia atrás con gran descaro y le enseña el pico sabiendo que el torillo posmoderno debería obedecer sin rechistar:



Pero los toros cogen y, si te quedas en su terreno, hasta uno como éste te cogerá. Observen cómo el toro lo ve porque la situación es un monumental error causado por la autoconfianza en el destoreo: 



La muleta está mal colocada y el torso lógicamente torcido para forzar al toro a irse hacia la tela. El pase no llega ni a medio pase. Si hubiera dado un paso más para salirse del terreno del toro, no hubiera habido cogida, pero su confianza -y su valor- hacen que haya dejado esa pierna derecha que el toro ve:



Lo voltea y sufre una cornada en el abdomen porque el toro lo encampana:



Llevaba también un golpe en la boca pero afortunadamente con los dientes intactos. Podría haber sido mucho más grave, puede dar gracias:



Es la cara y la cruz del destoreo. Por un lado, entraña mucho menos riesgo pero, por otro, la confianza del diestro ante estos toros tan colaboradores hace que ocurran accidentes como éste. Ahora que han visto la explicación, vayan al vídeo a ver si comparten nuestra opinión.

Y que José Antonio Campuzano nos mire a los ojos y nos diga que no tenemos razón.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 17 de agosto de 2016

FERIA DE TAFALLA (4): DOLORES AGUIRRE

LA TARDE DEL MONOPUYAZO ESPAÑOL

¡Qué corrida de toros para haberla lucido con el caballo! Todos empujaron con fe y con bravura excepto el último. Bueno, lo de la bravura es una suposición porque acudieron un total de siete veces al caballo y así no hay manera de calibrar nada.



Vean que no les engañamos. La mayoría fueron peleas espectaculares (lástima que no estuviésemos en Céret).


Francisco Javier Sánchez, con el cuarto

Agudo picando al quinto antes de que le rompiera el palo (tapando alevosamente la salida)

Antonio García picando al segundo

Por cierto, a ver si se aclaran en Tafalla los del palco. El primer día anuncian el premio al mejor picador y la obligatoriedad de las dos entradas por toro. Con Baztán de asesor, se cumple a rajatabla y en cambio, con Sagardía, se nos hurta el espectáculo ¿Dónde está el criterio?

El titular también podría ser 'la tarde de Joselillo', que se jugó la vida en el platillo de rodillas en el inicio de la faena a su primero. Y el toro iba a por todas, fue uno de los momentos de más valor de la temporada:



La corrida tuvo trapío aunque fue desigual en peso y en cara pero, en conjunto, mantuvo su línea de otros años. Estos fueron el primero y el segundo:




Este es el tercero en el caballazo monstruoso de Otero:



Este el cuarto, 'Carafea', que ganó la partida a Aguilar claramente:



El quinto era un toraco que dio 670 kilos. Probablemente, el más completo de la corrida, nacido en febrero de 2011. Escarbó a gusto y fue sólo una vez al caballo, con lo que nos quedaremos con las ganas de conocer su verdadera condición:



Y el sexto fue el manso de la corrida. Se discutió en el tendido si era más en Atanasio o en Conde, a ver qué les parece:



AGUILAR. El palco le regaló la oreja de su primero sin petición mayoritaria. Se desentendió del primer tercio en los dos. En Céret no se atreve porque sabe que si hace lo que hizo en Tafalla no vuelve por allí en la vida.

Anduvo desconfiado excepto en una tanda al natural tras un montón de pases en los que parecía que no lo veía claro. Por culpa del monopuyazo que le recetó, se le paró al final, culpa suya. Trasera contraria, descabello y oreja de los chinos.



Su segundo fue el único que entró dos veces al caballo pero fatalmente puesto en suerte. Encima Iván García pasó en falso como un banderillero malo del montón, penoso.

Y 'Carafea' ganó el combate a Aguilar con claridad. Era un toro para ponerse serio y acobardarlo pero el diestro no pudo con él. 



Se vio claro cuando el toro no cuadraba ni a la de tres por no estar toreado. Esta caída trasera sin cruzar y descabello.



JOSELILLO. Estuvo fenomenal, señores, y nos alegramos de haber acertado cuando habíamos apostado por él ante nuestos amigos. Lo único que le reprochamos es el monopuyazo a sus dos toros, ahí no lo tapamos.

Pero, como decíamos al principio, se arrodilló en el platillo mientras 'Pitillito' venía como un mercancías. Fue una temeridad que nos puso el corazón en un puño:



Con el público en el bolsillo, le dio distancia e intentó encauzar la encastada embestida del toro, que casi no lo dejaba ni colocarse. Tendida trasera perdiendo la muleta, descabello y oreja de ley, no como la de Aguilar. Observen el rabo enhiesto del toro, típico de los que salen buenos en esta ganadería:




Su segundo era un toraco tremendo y escarbador (como el tal 'Cobradiezmos', sólo que en su único puyazo empujó tres veces más que el de Victorino). Fue el que rompió el palo a Agudo, vuelvan a las fotos de arriba. Hizo este gran inicio rodilla en tierra:



Luego estuvo con su toreo honrado, sin ponerse de perfil, cogiendo el estaquillador por el centro en los naturales y nuevamente dando distancia al toro. Alguno dirá que no hubo arte ni finura ¡ni falta que hace! Estamos hartos de posturitas tramposas ante terneras bobaliconas.



Comete el error de insistir en el doble pase de pecho, una pesadez que no lleva a ningún sitio. Mató de esta desprendida atravesada y cuatro descabellos. 



Vuelta al ruedo y una lástima que no saliese a hombros porque lo merecía (y creemos que era su tercera o cuarta corrida este año). Tiene nuestro respeto. Bueno, lo conserva porque siempre lo ha tenido.

ANTÓN. El navarro también se desentendió ostensiblemente del primer tercio, muy mal. Su primer toro fue el más vulgar en el último tercio y el toreo de Antón, con su enorme muleta, estuvo a la altura de esa vulgaridad. 



Sólo destacar que se muestra muy medroso al matar y lo hace al cuarteo sin ningún pudor:



El sexto se fue paseando de picador a picador recibiendo picotazos. Una vez que hay que aplicar la carioca y no lo saben hacer, qué desastre. Pero cuando todos se desentendían del bicho avisamos a nuestros compañeros de tendido: 'atención a las banderillas, que va Otero'. Nadie le hubiera recriminado pasar en falso pero, con gran vergüenza torera, puso dos pares excelentes, sobre todo este primero, con toda la plaza en pie:



¡Qué lección para Iván García! 

Nada reseñable en Antón a quien ni se nos ocurre criticar su intento de faena ante este manso porque quizás era su segunda corrida.

Ya lo ven, buen sabor de boca una vez más con los de Dolores Aguirre. Si los diestros llegan a tener un mínimo interés en el primer tercio, podríamos haber asistido a un espectáculo memorable. O no, vaya usted a saber, porque si el toro va una sola vez al caballo, nunca sabremos si luego hubieran cantado la gallina.

Muy desagradable el poco criterio de la presidencia. Ya veremos qué pasa con la que queda de Aguadulce ¿habrá seriedad como en la primera o verbena como en esta segunda?

Y muy agradable la presencia de aficionados franceses de Arles, Toulouse, Vic, Céret, Orthez... Ellos comparten nuestra decepción por el inmenso desprecio ante la suerte de varas que muestran los toreros en España. 

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.



martes, 16 de agosto de 2016

FERIA DE TAFALLA (3): PRIETO DE LA CAL

SÓLO SE CUMPLIÓ UN DESEO DE LOS DOS

Dos muy buenos aficionados, lectores de nuestro modesto blog, nos expresaron sus mejores deseos para los veraguas de Tafalla. Uno de ello nos dijo 'a ver si sacan fiereza'; el otro se decantó por 'a ver si embisten'. Sólo se cumplió el segundo. Los de Prieto de la Cal no se cansaron de embestir. Si aterriza un marciano nos habría preguntado 'pero ¿esto es lo de Veragua que dicen que se acaba en seguida en la muleta?'



Excepto el quinto, los otros fueron nobles, fijos y boyantes. El de más gas, el cuarto, que se lo dejó escapar Marco. Al caballo entraron trece veces, cumpliendo el deseo de la presidencia de que, como mínimo, fueran dos cada toro (a ver si toman nota en Azpeitia). Cumplieron sin más. Los mejores, quinto y sexto (pero sólo en la primera entrada porque en la segunda cabecearon y salieron sueltos, parecidos a los cuadris de Azpeitia).



Se intentó picar a contraquerencia pero ES IMPOSIBLE realizar bien la suerte y poner el toro largo si se colocan los dos caballos juntos, vean:


El reserva debería estar escondido en aquella puerta del fondo sin acceder al ruedo hasta que se le necesite

Algún año lo conseguiremos arreglar entre todos (a ver si en esto se aprende de Azpeitia). Por eso creemos que fue a iniciativa de los toreros que, a partir del cuarto toro, se picase  con el titular más cerca de chiqueros para separarlo del reserva.

Respecto a los toreros, todos por debajo de los toros sin discusión. En condiciones normales, estaríamos hablando ahora de cinco orejas cortadas. En su descargo, decir que no sumarán diez corridas este año entre los tres. En su cargo, censurarles agriamente que no dieran distancia a toros que la piden de nacimiento.

Estos fueron los toros. El primero, este, que no quería salir al encierro por la mañana:



Estos fueron los tres siguientes, que se llevaron las orejas puestas:





Este fue el quinto, jabonero, astracanado y aleonado. No hizo honor a la reata de donde provenía su nombre porque desarrolló sentido quizá no por culpa suya, ya verán. Decimos lo de la familia porque se llamaba 'Ligero':



Y el último fue este 'Veragüeño' que, a pesar de su horrenda lidia, aún embistió la muleta sin mirar otra cosa que la tela:



MARCO. Como su primero era muy noble a pesar de tener poca transmisión, se vio claro que podría cortar una oreja si mataba bien.




Se lo echó demasiado afuera en cada pase pero tras estocada baja con el brazo por delante, el paisanaje le concedió el premio:



Su segundo ya dijimos que fue el de más gas en la muleta a pesar de sufrir una voltereta. Exigía mano firme y bajársela sin dudar:



Ninguna de las dos cosas se las dio Marco y, como era de esperar, el toro se hizo el amo. Nos hubiera gustado ver a ese Marco que planta cara a vacas resabiadas de casta navarra pero se quedó sin salir a hombros lamentablemente. Otra estocada baja y caricia al toro muerto (sobre esto lean lo que decimos al final).




CHACÓN. Venía de salir a hombros en Cenicientos y guardábamos buen recuerdo de él como les explicábamos el año pasado aquí, cuando se enfrentó a la madre de todas las moruchadas. Era su cuarta corrida este año y ha matado en dos días más escolares y veraguas que nuestras queridas figuras juntas en toda su carrera.

Su primero fue picado trasero de manera infame. Valoramos que se echara la muleta a la izquierda de inicio pero toreó embarullado y eso descompuso al toro, que era noble y repetidor. 



Si mata bien corta oreja pero fueron dos pinchazos, tendida trasera y cuatro descabellos. Su segundo fue este 'Ligero' del que hablábamos antes:



Sacó astillas de los burladeros como sus hermanos pero escarbó y en el peto sólo empujó en el primero para salir suelto en la segunda vara (con un caballazo que no obedecía al picador y que era un completo desastre).

El toro no era tonto, había que doblarse por abajo porque se ponía rebrincado y revoltoso. Chacón, que suele torear con la montera, no lo hizo así, planteó la faena del hotel y el toro se le subió a las barbas.



Nos quedará la duda de si hubiera acabado tragando y quizás habría sido lo más torero de la tarde pero en el último pase lo desarmó de un gañafón para avisarle de que había perdido la partida. Rinconera y bella muerte del toro:



ESAÚ. Su primero llevaba la oreja en la mano. Observen cómo embestía, así fue toda la corrida menos el quinto:



Esaú estuvo correcto, corrió adecuadamente la mano y echó la pierna adelante. No le pediremos el arte de Pepe Luis pero es de las veces que le hemos visto mejor.

Perdió el trofeo por matar de pescuecera tirando la muleta y cuatro descabellos sin confianza.

Y al último le dieron cincuenta capotazos en el segundo tercio. En el caballo le habían pegado hasta en el paladar. Aún así, el toro no mostró ningún rencor hacia el maestro sino que seguía la muleta pastueño.

Eso sí, después de tan infame lidia, había que dejarlo respirar bastante. Aquí Esaú anduvo sin sitio, liado y toreando a media altura. Algún pase tuvo la categoría de mantazo. Estocada baja y otro veragua que se iba al cementerio con las orejas puestas.



Destacar que sólo tres toros murieron en chiqueros, cosa rara en esta plaza donde están muy aquerenciados. 

Y vaya desde aquí nuestra felicitación a la empresa que ya quisimos poner en la entrada que no pudo ser: la de Tafalla es la única feria del mundo cuyos toros han estado todos sin fundas en el campo. A ver quién puede decir lo mismo.

Y otro mérito empresarial es que no aparece el socorrido encaste Domecq. En los tiempos que corren, las dos cosas nos huelen a ámbar. 

Falta lo de la caricia de Marco. Miren ustedes los comentarios a esta entrada del año pasado sobre el extraño gesto del torero acariciando al toro de Dolores Aguirre que insistió en matar pasando un calvario con la cornada que llevaba en la pierna.

Un año después, nos fuimos a preguntarle por qué lo hizo y se quedó pensando. Nos respondió 'no lo sé...la verdad es que no sé...el toro no tuvo ninguna culpa de lo que pasó, los toros tienen que coger y es lo que hizo'. Una frase que no nos aclara mucho pero en la que Marco demuestra un gran respeto por este animal.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.

Un percance en el encierro matinal. FOTO: www.ahorazonamedia.com